jueves, 2 de mayo de 2013

El Ritual de los Condenados XXVII

Capítulo XX

Hora de Levantarse 


Los ojos de Crisald se abrieron como los de un recién nacido. La  vista no enfocaba bien, había algo verde brillante que se movía entre muchos cuadrados negros. De allí y desde atrás se emitía el repetitivo sonido de un ritmo que le era desconocido. Una luz blanca iba y venía sobre sus negras vestiduras. Percibió un buen perfume en el aire y el sonido de muchos autos a su alrededor. Había otro olor en el ambiente, como de crema para el cabello recién bañado.
Buenos Días Himburgo, como todas las mañanas Cheryl Summers nos trae el primer resumen informativo de esta mañana mientras nosotros buscamos la mejor música para arrancar bien arriba el día. 

- Así es Jimmy. Buenos días a todos los Himburgueses que están sintonizando FM Walk 7.9
Crisald movió la cabeza a su derecha y tuvo la sensación de que su cerebro iba a desprenderse de su cráneo  si volvía a intentar ese movimiento. Hace tiempo había amanecido, el Led del Citroen marcaba las 7.00 en punto. Por la ventanilla podía verse el Margun y los edificios a orillas del canal siendo bañados por la fuerte y anaranjada luz solar. Aparentemente se encontraba en su auto cruzando el puente nuevo de la ciudad. No muy lejos pudo divisar la torre de reloj del parlamento Himburgues.
- "La Situación en Oldbridge Town se agrava día a día  Eso declaro esta madrugada el Alcalde de la localidad Platinense luego de que una bomba estallara en la histórica Hostería "El Eden" matando a más de 12 personas, entre ellas tres oficiales de la policía local. El primer sospechoso de haber cometido este acto terrorista ha sido identificado como Karl Godson, cuya firma fue encontrada en el  registro del Hotel entre los escombros. 

La MI5 también cree que Godson de 35 años y oriundo de Lindisia, es responsable de otras ocho muertes ocurridas minutos antes en la planta local de la compañía de transportes Goodyes, donde fueron encontrados los cuerpos de siete guardias de seguridad y un camionero. Tanto un testigo reservado del hecho como dos policías victimas del tiroteo en la biblioteca días atrás identificaron positivamente al sujeto. Ahora La MI5 y la H.I.S han unido fuerzas junto a Herkarnia Yard para dar caza a este peligroso fugitivo que escapó de la Policía tras arrollar, literalmente, a los efectivos de Oldbridge mientras escapaba en dirección al norte.

- Y ahora continuamos con la música, quédense ahí para más Noticias y más novedades en FM WALK 7.9

Música

A pesar de que sintiera que su cuello estaba hecho de vidrio molido, Crisald giró su cabeza hacia la izquierda. Allí estaba Alaysa manejando su auto de manera irresponsable. La muchacha se maquillaba a medida que conducía en hora pico mirándose en el espejo del parasol. La luz del sol le estaba cayendo sobre el lado derecho de su rostro, las orbes celestes brillaban intensamente en la mañana. Crisald tuvo una erección y olvido la queja que tenía pensado hacer sobre como conducía.

- Buenos días dormilón. Dijo Alaysa echándole una mirada rápida  - ¿Que te parece un poco de música y sol mañanero?

El Vlaind de Rolando hizo una mueca de asco y se revolvió en su asiento intentando ocultarse del horrendo resplandor del sol. - Es...horrible...- Tosió y escupió por la ventanilla.
Todas las resacas de su vida juntas no podían compararse con esta, una cruda de combate. Empezó a buscar en la guantera aquello que más necesitaba para olvidar lo mal o bien que andaba todo y volverse a dormir, era muy temprano para él. Últimamente se acostaba alrededor de las 4 o 5 de la mañana por razones más que obvias. La ultima vez que vio la luz del sol de esta manera fue la mañana en que salio en busca de Rick. Algo que en su mente parecía haber sucedido hace un trillon de años.

- ¿Estas buscando esto?- Dijo Alaysa sacando por debajo de su asiento la petaca plateada del Vlaind.
- Aja..., dámelo. Contesto Crisald extendiendo su adolorido brazo. Ella lo lanzó por la ventana directo al río.
- Hija de puta... déjame...aaaahg- Buffó Crisald como un niño que refunfuña contra su maestra.- Si estas pensando en hacer de mi...una especie de Vlaind recuperado, te invito a que saltes de este auto y te ahogues en el Margun.
- No me interesa lo que hagas de tu vida, al menos hasta que acabemos con esto.
El auto cruzó el puente y llegó al alto Blondres, tomó la calle que iba por la rivera. Unos bonitos edificios de tres o cuatro pisos miraban en dirección a las aguas. Sobre la bahía había transeúntes yendo a trabajar, payasos vendiendo globos y artistas callejeros. El barrio conocido como "Margun Shore´s" era una especie de paseo para la clase media y alta de Himburgo desde que se removió el tiradero de basura que existía allí en los años 80. Ahora todos los turistas andaban por ahí sacando fotos a la metrópolis Blondinenese. Del otro lado del río podían verse los edificios de oficinas y fabricas del bajo. Largos carteles de publicidad de bebidas y algunos proyectos de torres en desarrollo.

La Ciudad de Blondres era algo así como un reino encantado. Durante el día podían verse cosas bonitas, amables a la vista. Niños uniformados yendo a sus colegios privados. Los aviones del Emperor Alexander Airport despegando hacia ignotos destinos y algunos barquitos cruzando el Margun. Teatro independiente y la moda de pega.  Crisald tenía la sensación que en las ultimas semanas solo había caminado en una ciudad fantasma, apenas si recordaba lo que significaba tomarse el subterráneo para ir a su trabajo en la Fundación Ferdinand.

El Citroen tomó una curva y se detuvo frente a un Queens Coffee, una de esas cadenas que hacen de beber café un asunto mucho más complicado de lo que debería ser a las  7 de la mañana.  En una brillante vidriera revestida en madera cara podía verse a los trajeados oficinistas beber apresurados los largos vasos de combustible negro. Mujeres bien peinadas y arregladas, jóvenes deportistas y uno o dos policías.  Layla se bajó del auto y le hizo una señal a Crisald para que bajara.

No fue fácil hacer los diez metros de distancia hasta el Queens Coffe de Victory Road. Las piernas del Vlaind se sentían como de acero oxidado, la espalda lo estaba matando y los ojos todavía le ardían.  Sin contar con que, a pesar de la bella mañana,(energizante por su propia naturaleza) la temperatura era baja. Crisald se puso sus lentes oscuros y siguió a Alaysa como un zombie.

- Espérame en la puerta.
Crisald hubiera dicho algo si no tuviera el cerebro en proceso de descongelamiento.   Apoyo sus espaldas contra la pared del local y leyó todas las variedades que ofrecían.  Recordaba la época en que iba al colegio secundario. En esos tiempos apenas se podía elegir entre Café,  café con leche, capuchino y chocolatada. Todos parecían bastante contentos y satisfechos con ello. Ahora sentía que debía leer un manual del tamaño de una guía telefónica para asegurarse de hacer la elección correcta.

El Vlaind no podía dejar de frotarse los ojos, estaba cansado, nunca antes había sometido su cuerpo a semejante esfuerzo en tan poco tiempo. Supuso que luego de la pelea con esa tal Katiana sus divinos músculos necesitaban un párate  Su mente seguramente también  ¿Acaso Alaysa pensaba que un paseo por el parque estando sobrio iba a ponerlo de nuevo en camino?

Al cabo de unos minutos ella salio del Queens Coffe con dos vasos grandes de café con el distinguido logo de la empresa. Una mujer al estilo victoriano bebiendo una taza de café mientras sostenía su monóculo  El sonido de la Radio del local llego con ella:

Música
- Tomatelo tody....
- Por Dios...- Se quejo Crisald sentándose en una mesa en la vereda cuando los bajos le martillaron los cesos. - ¿Que no tienen Hendrix o algo así? - Dijo el Vlaind en vos alta para que lo escuchara una camarera.
- Deja de quejarte y tomate eso.
- ¿Que mierda es esto?- Pregunto Crisald mirando el vaso humeante.
- Lo más negro y cargado que se puede comprar acá.  Tenes que ponerte en pie y rápido ..- Layla se sentó frente a él, dejando sus bellas piernas bien a la vista de los transeúntes  Un ciclista casi se choca contra uno de los payasos al verla.
- Dame un buen naringazo y voy a estar como nuevo. No esta porquería...
- Nada de "Naringazo", ni "escopetazo", ni alcohol para el chico Larenthguer, al menos hasta que acabemos con esta cuestión.
- ¿Que cuestión?- Dijo Crisald dándole un sorbo penoso al café.
- Lo de Liavenna.
-Ah...esa cuestión. No recuerdo haberte pedido tu ayuda...ni a vos ni a nadie.
- Por eso mismo estas así. Casi te matan en tu casa ¿Por que no me dijiste que ibas a salir?
- Salí a comprar cigarrillos y...bueno, las cosas acabaron sucediendo así  A veces pasa...sobre todo cuando tenes un ejercito de Vlainds atrás tuyo.
- Caminemos entre la gente, puede que nos estén vigilando.

Alaysa se levantó y comenzó a andar con sus tacones por la rivera. El viento le mecía los cabellos oscuros con la naturalidad de una modelo de publicidad. A su costado y un poco detrás Crisald intentaba seguirle el paso, pero se parecía más a un moribundo. Se tomaba el costado herido por su ultima contrincante y bebía su café. Layla se movía con energía y decisión por la pasarela, mientras el rogaba por una cama.
- ¿Que se supone que estas haciendo Alaysa? ¿A donde vamos?
- Solo paseamos. ¿Te olvidaste lo lindo que es pasear?
- Creo que no es el momento para andar jugando a los novios, tengo que...
Layla le echo una mirada demoledora, desafiándolo a que encontrara las palabras que buscaba. No las encontró.
- No se. Dijo al fin cansado. Fue hasta la baranda de la bahía y se apoyo allí mirando a su compañera. - Ya me perdí.
- Vamos a ir al norte, Karl va en esa dirección  Lo escuche en la radio hace unos minutos. Te voy a dejar en Oldbridge Town y lo seguirás desde allí. No te va a ser muy difícil seguirle el rastro por lo que veo...

Frente a ellos en un puesto de diarios, todos los titulares hablaban de lo ocurrido en la madrugada. La bomba, los policías  el tiroteo y los cruces políticos entre las 3 jurisdicciones que abarcaba el raid de destrucción que Karl había iniciado.
- En el camino tendrás que escuchar toda la verdad sobre este asunto. Yo me voy a ir al Bosque de los Jethis, necesito charlar con Nehuen y otros sobre el asunto.
- ¿Jethis? ¿Que tienen que ver con esto? ¿Y que clase de Dracida se llama "Nehuen"?
- Este asunto involucra muchísimas más cosas que lo de tu familia. Secretos, viejos secretos.
- En lo personal, me chupan un huevo los desvarios de Liavenna y sus amigos.
- Pero ya sos parte de esos desvarios, siempre lo fuiste al igual que tu padre. Cuando termines con Karl vendrás al bosque de Hosmusilias.
- Si...claro. Seguramente me reciban con los brazos abiertos...
- Lo harás quieras o no, ya veras. No esta en nuestras manos decidir, es tarde para ello. Ahora solo podemos jugar con la mano que nos tendió el destino.
- ¿Por que hablas como si acabaras de salir de Harry Potter?
- Soy una Sacerdotiza, me guste o no es momento de que actué como una. Si Liavenna ya no esta en sus cabales me corresponde a mi tomar su lugar en los eventos actuales.
- ¿Y yo que sería?
Layla se sonrió  de una forma tan bonita que Crisald se sintió un adolescente con acné frente a la chica popular del curso.
- Mi valiente caballero...Salve tu vida, ahora me debes un favor.
- ¿Matar a tu ex novio no es suficiente?
- No alcanza con eso. Vas a tener que trabajar conmigo en este asunto. Hacemos buen equipo, ¿No te parece?
- No. Dijo Crisald tirando el vaso de café al río. - ¿Tengo alguna otra opción?
- No. Claro que no. Ya probaste todas las demás mihijito- Contesto Alaysa palmeandolo hablando en bespañol con un acento exagerado.
- Bueno, al menos sos sincera.

***
Habían acordado descansar al menos unas dos horas. Todos estaban bastante cansados, y Miranda consideraba que Daniela necesitaría un respiro luego de lo sucedido en la Wako Oil. Rise utilizó el galpón abandonado en Witters Alley frente a la Wako donde Daniela se había detenido por un momento.  Los Dracidas y la Avista pasaron la noche en los vestigios del viejo Cocoon Club.

Pero Miranda sabía que Rise no iba a dormir esa noche. Desde abajo de su chaqueta de cuero sus ojos verdes observaban al Dracida hacer guardia frente a la puerta de metal de aquel viejo hangar para un aeródromo abandonado.  Era normal en Platino encontrar todo tipo de instalaciones militares o civiles abandonadas luego de la guerra mundial o los años más álgidos de la guerra Fría  La provincia de Platino tenía el impresionante récord de más de  5 batallas decisivas en el ultimo siglo en la historia del país. Los monumentos y mausoleos mortuorios eran comunes en casi todas las ciudades de la provincia. Ademas, el mito común era que existían, debajo del suelo, entre 50 y 70 Silos de Misiles nucleares todavía en actividad y unos 30 desactivados de mediados de los 60s.

Rise se encontraba en la puerta como un centinela insomne, sosteniendo la escopeta por la culata y mirando la noche estrellada, mientras el susurro de la arboleda en la calle principal se revolvía en la noche. Miranda ya conocía esa mirada, la había visto muchas veces antes en el bosque, aunque no precisamente en Rise. Sí, solo la vio una vez, cuando el Jethi parecía infinitamente más joven.  Aquella vez fumaba y daba vueltas como un trompo alrededor del comedor del bosque. Hablaba en vos alta y se maldecía a sí mismo. Ahora parecía tan callado y silencioso como el propio galpón del aeródromo.  Lugar que por la maquinaria que guardaba debió haber sido utilizada para alguna compañía de avionetas privada o un club aéreo de esos que dan clases de vuelo.

"Se puede confiar en él, aunque a veces hay que darle un par de cachetazos para que reaccione" Le dijo Miranda a Daniela cuando regresaban de la gasolinera hace solo un rato. Y mirándolo allí, pisando la colilla de su séptimo cigarrillo, confirmaba ese diagnostico. No dejaba de ser humano, algo que ella intentaba ser cada vez menos, pero sin duda Rise era una de las mejores cositas que salio de esa especie para entrar en la Dracida.
***
MacGyver  y Sun Tzú


El ojo de Miranda rara vez se equivocaba. Sí, el cerebro de Rise estaba funcionando a toda maquina esa noche. El muchacho volvía a sentir la adrenalina y el Rettem fluyendo por sus venas en un frenezi que, por esta vez, estaba dispuesto a aprovechar. Cuando se aseguró que ambas muchachas estaban dormidas, a la media hora de acostarse, Rise salió a caminar por las calles de Witters Alley. A menudo los paseos nocturnos, sea en la parte del globo que fuese, lo ayudaban a concentrarse.

Llegó desde el camino de tierra que iba al galpón hasta la Ruta principal, no muy lejos de la Gasolinera donde Daniela había estado. Buscó sin rumbo alguno una ruta, con sus manos metidas dentro de los bolsillos del piloto y su mirada centrada en el suelo.

"Pensa Rise...Pensa... pórtate como un Jethi de verdad una vez en la vida. Ya le tiramos con todo a este tipo...le metimos más plomo que a Bony y Clyde. ¿Que falta por hacer? Para vencer a Jethis de Frigord se necesita más que una escopeta modelo 80s y mucha actitud. Necesito algo grande, algo MUY grande. Estoy seguro que en el caso de que los tres le salgamos con espadas y poderes algo de ese bicho que sigue a Daniela va jugar todas sus cartas en nuestra contra"

Las luces del alumbrado publico, frías y distantes, iluminaban al Dracida mientras andaba al costado de la Ruta 4, también llamada "Avenida Principal de Witters Alley" No lejos de ahí algunos mapaches revolvían la basura de un parador en el camino llamado "Joes!" Dos o tres camioneros pasaban las hamburguesas con muchos litros de cerveza, ignorando por completo la silueta verde oscura del Dracida pasar frente a los ventanales. La noche estaba acompañada del canto de los grillos.

"A menudo uno se olvida que es un Dracida" Se dijo Rise entrando a "Joes" con un fajo de billetes dispuesto a tomar una cerveza. "Muy a menudo me olvido que el alcohol no es el mejor consejero para alguien como yo". Pensó cuando el camarero la destapo con desgano sobre su mesa. "Muy a menudo y demasiado seguido, como dice el boludo de Mitril, termino sentado acá  Tomando una birra, sintiendo lastima por mi mismo...Como si la cosa que fluye por mis venas fuera una maldición" Le dio un trago largo, refrescante. Le produjo una sensación parecida a la de meterse en una tina tibia luego de un día muy largo.

"Naciste para esto" "Para esto te entrenaron" "Sí Miranda, tenes razón. Veo y pienso sobre los últimos 15 años de mi vida como si el viejo Mitril me hubiera puesto una remington en la cabeza el día que me saco del auto estrellado de Papá a tres Kilometros del Bosque. Como sí no me hubiera dado a elegir una semana después entre tenerme como asistente humano o convertirme en Dracida. Yo me lo busque, es tu culpa idiota.

Rise dejó el dinero sobre la mesa y volvió a la calle, donde encontró una escalera de cemento que llevaba a un mirador sobre una colina rocosa de mediana altura. Fue en esa dirección  ascendiendo, quería estar cerca de las estrellas como en la colina donde los Jethis fundaron la Orden del Dragón miles de años atrás.  A medida que subía pudo observar los tejados de Witters y el pequeño galpón a la distancia. Se salió de los escalones y se sentó sobre una roca observando los alrededores boscosos, las montañas de las Sorrim en el este mientras bebía su cerveza "Milton"

"Ahora tenes lo que querías Kenneth, acá lo tenes. La mina que te gusta y una mezcla entre tu mamá Versión año 99 y la hermana que no tuviste te miran esperando a que las salves. Están esperando que hagas esa cosa maravillosa. ¿De que color? No importa. Por esto te rompiste siete veces el brazo en los entrenamientos en el bosque. Soñaste con el día en que Miranda te pidiera ayuda, aunque sea veladamente. Sorpresa, Sorpresa, no es lo que esperabas... Acá no esta Mitril, no tengo las ideas brillantes que imagine que iba a tener. No tengo el poder que pensé que iba a alcanzar ni la suerte de los héroes de la tele. Mi C.V como Dracida es un desastre.

Rise tiró la botella lejos a medio beber.Cuando el Dracida se levantaba para volver al galpón vio nuevamente el cartel de bienvenida al pueblo. Eso le recordó a un capitulo de MacGyver donde Richard Dean Anderson armaba una trampa para unos motociclistas que lo perseguían usando un cable de acero. A menudo le gustaba decir a quienes veían la serie (si eran Jethis como él) que MacGyver era  de Bilingord debido a su casi sobrenatural forma de juntar elementos totalmente cotidianos para armar todo tipo de dispositivos en poco tiempo. Uno de los poderes de su Orden era justamente hacer cosas por el estilo como dijimos al comienzo de esta historia.

Un momento... Pensó el Jethi mirando la distancia entre los postes telefónicos a ambos lados del camino y el cartel de Bienvenida. Luego dijo en voz alta, rememorando un libro que había estudiado de Memoria en el bosque, "El Arte de la Guerra"

 "La naturaleza del terreno es el factor más importante para que un ejército obtenga una victoria segura."
***
Alrededor de las 7 de la mañana tanto Daniela como Miranda asistieron al debut oficial del Capitán Rise Thomas Kenneth. Cuando la luz del sol se estaban metiendo entre los agujeros de granizo del viejo galpón  el Jethi de Bilingord se apareció frente a ambas mujeres con tres cafés de la Wako que le regalaron por decir que era amigo de Daniela. Habían incluido un par de medialunas de la panadería de "La tía Blanca" en la esquina.
- Arriba que nos espera mucho laburo hoy.
Daniela, con los ojos todavía hinchados por el sueño profundo en el que se perdió tan pronto como se acostó pregunto:
- Em...¿Que camioneta vamos a usar Rise?
- Nada de camioneta Dani.

Miranda todavía estaba dormida, echa un ovillo como un gato gordo y perezoso. Rise le golpeo dulcemente las nalgas. Ella no supo, aun volando entre las nubes del sueño, si eso la enojo o la exito "¿Hace cuanto que no...?" pensó todo el día en adelante.
- Vamos Legolas femenina, vos también.

Rise sostenía en sus manos los 3 cartuchos de Dinamita que habían armado en su casa y al parecer construyó en menos de 4 horas un taller de trabajo Bilingord con toda la basura del galpón.  Cuando Miranda vio sus armas lejos de ella, descargadas y ordenadas sobre un viejo Freezer estuvo a punto de entrar en ira.
- ¡Como te..!- Pero al notar el nuevo aspecto de sus armas ahogo su grito de furia por uno de asombro. Daniela se acercó hasta la mesa de trabajo curiosa.
- ¿En que estuviste trabajando Rise?- Preguntó ella al levantar la espada del Dracida, ahora pulida y recientemente afilada. Algunas botellas viejas de gaseosa contenían productos de limpieza y una pequeña taza de yeso estaba cargada de sangre. Las Balas de la  Beretta de Daniela habían sido mojadas al parecer en ella. Intento disimular su expresión de asco al tocarlas.

- ¿Que bicho te pico Rise?- Pregunto Miranda.
- Vamos afuera que les muestro.

Las dos mujeres siguieron a Rise fuera del edificio. El sol les hizo encoger los ojos por un momento. Solo se podían ver algunas nubes en el norte, pocas y desperdigadas por la campiña en dirección a las montañas de las Sorrim. Era en verdad un día muy bello, lo suficientemente cálido como para andar debajo del sol con una remera.

Rise avanzó unos 10 metros por la yerba maltrecha delante del galpon y señalo el cartel que daba la bienvenida a Witters Alley.

- ¿Ven la ruta 4 desde aquí?
Ambas asintieron.
- Bueno, me hice una escapada hasta el centro de información turística de este pueblucho, a unas tres cuadras de acá  Pedí un mapa de la provincia de Platino y otro de Witters Alley. Resulta que este es el único camino de entrada al pueblo. No hay otro acceso. Eso significa que nuestro amigo Karl va a tener que pasar por aquí tarde o temprano. - Rise encendió un Cigarrillo y le dio otro a Miranda, que recién terminaba su café.
- Ahora sabemos que Karl no va abandonar su frenética búsqueda, así nos subamos a un avión hasta la Chonia. Eso es algo de lo que podemos estar seguros. Tenemos la ventaja de que nuestra pequeña compañera aquí presente tiene una conexión con él. Yo creo que Daniela con suficiente esfuerzo es capaz de alertarnos cuando este cerca. ¿No es así?
-Sí, podría hacer eso.
- ¿Pero que tan preciso es tu...lo que sea Daniela?- Pregunto Miranda.
- No lo se. Cuando uso mis poderes para buscar a Karl no es una sensación muy agradable. Pero si me ayudan, creo que podría lograrlo.
- Con eso nos alcanza.
- Bueno Capitán, Entonces, ¿Cual es el plan? Pregunto Miranda.
- Lo vamos a emboscar en el camino. Mientras dormían trabaje mucho en el galpón  Lo primero que hice es armar una bomba de caminos. ¿Vieron alguna vez las noticias sobre las guerras en medio oriente?
Ambas asintieron. Miranda se mostraba bastante satisfecha con lo que intuía del plan de Rise. Sonrió y se sentó en el pasto bajo la luz del sol. Al ver su rostro tan armónico como misterioso bajo la luz de la mañana el Jethi de Bilingord tuvo sentimientos encontrados. Los hecho a un lado y continuo.

- Bueno, con los tres cartuchos de Dinamita, los sobrantes de un tablero de avión que encontré en el galpón y un poco de Ingenio de Bilingord pude armar una bomba de camino. Esa es la parte critica del plan.
- ¿Y como vas a calcular el detonador si no sabemos exactamente cuando va a llegar ni como?- Pregunto Miranda.
- No tiene detonador de tiempo. La Ruta esta cerrada por la policía  El único loco que podría llegar por ahí a mucha velocidad y sin prestar demasiada atención al paisaje sería Karl. Hoy escuche en las noticias que hubo quilombo en Oldbridge Town. Ya lo identificaron, él lo sabe seguramente. No olviden que el crimen te hace estúpido  Aun con lo loco que esta, sabe que tiene que acelerar su cazeria antes que le caiga toda la MI5 encima. Parece que afanó un camión de la planta de la Goodyes...

-La cosa es la siguiente- Retomó Rise -Yo voy a hacer otros dos explosivos de baja cadencia. Dos debajo de los postes de teléfono y otro lo más cercano al camino posible. Cuando Karl llegue a toda velocidad por la carretera y pase por debajo del cartel BOOM.
- ¿Y si viene a pie MacGyver?- Puntualizo Miranda.
- No puede ir a Pie Miranda, lo esta buscando la policía  Dijo Daniela. - Si se le ocurre llegar caminando la policía lo va a cagar a tiros al primer vistazo.
- No solo es un criminal buscado, la inteligencia lo busca como si fuera un Terrorista. Lo llenarían de plomo antes de que diga "A".
Miranda hizo un gesto de aprobación, aunque no muy convencida del todo.
- Pero la cosa no acaba ahí  Dijo Rise volviendo al taller. - Casi puedo asegurar que por obra de algún Milagro de esos tan raros que siempre le salvan el culo a Karl, el va a sobrevivir a la explosión.  Los Jethis pueden sufrir todo tipo de amputaciones y continuar caminando. Es ahí donde entran ustedes. Me tome la libertad, como pueden ver, de limpiar sus herramientas. Pero ademas, moje las balas en mi propia sangre para que le hagan más daño. Jugando a Mitril protegí todas las armas blancas con conjuros.
- No sabía que habías aprendido a hacer eso Rise. Dijo Miranda.
- Me lo enseñaron cuando hice las pruebas para ser Maestro. Nehuen me enseño algunos trucos para que no se partan y hagan algo más de daño al enemigo. La sangre con Rettem actúa como repelente de Espectros. Todos sabemos que detrás de nuestro amigo  hay alguno  del tamaño de un 747. Finalmente, cuando Karl salga de entre los fierros lleno de ira y odio, le saltamos entre los tres y le tiramos con todo lo que tengamos. Si llega a sobrevivir a un combate despues de que le estallen tres cartuchos de dinamita en la cara...bueno. Yo entregó a Dani y me voy corriendo.-  Todos se rieron, incluso Miranda.

La Jethi de Simund miro a Daniela:
- ¿Cuanto tiempo tenemos E.T?
Daniela se llevo los dedos entre los ojos como intentando concentrarse.  Al cabo de unos segundos dijo:
- Creo que para mañana por la noche ya va a estar acá.
- ¡A trabajar entonces!.- Dijo Rise




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