domingo, 21 de julio de 2013

El Ritual de los Condenados XXXV

Capítulo XXVIII
El Triunfo de la Compañía De los Bichos Raros
Balbania 1 - El Otro lado del Círculo 0 


MÚSICA♫
Del hermoso vientre de la Mujer Desnuda brotaba sangre, paciente y considerable sangre. Era lo más lejos que alguien había llegado hasta el momento en el marcador en su contra. - ¿Y bien? ¿No tenes nada que decirme?- Se quejó Rise, evitando los escombros en su camino. - ¿No hay ninguna frase de esas que siempre dicen las criaturas como vos? No seas cagona, vení a pelear en vez de mirarme con esa cara de Poker que tenes. Terminemos de una vez...- Rise pensó en algún insulto que cuadrara en la Mujer Desnuda.
- Este...Mujer...cosa..., ¡Culo interdiomensional!

Pero la Mujer Desnuda no tenía nada que decir, pues ella misma callaba producto del asombro. Se levantó del suelo limpiándose el polvo y sintiendo el profundo ardor en la herida, el Rettem quemandola por dentro como soda caustica. Sabía ya muy bien que si esa sustancia seguía recorriendo su cuerpo iba a debilitarla hasta la muerte como un poderoso veneno. 

Su ira ya no conocía parangón ni limite, ese sentimiento humano de venganza llenaba toda su psiquis como una explosión nuclear en cadena. Y lo gozaba al punto de estar casi arrepentida de no ser un humano o algo parecido. Todas las extremidades de su cuerpo ardían con la adrenalina, la angustia, el fervor y el Miedo. Jamás había experimentado todo este tipo de sensaciones que a su mente le resultaban tan extrañas como maravillosas. Y si tuviera que poner en palabras lo que provocaba a la Mujer Desnuda todo este tipo de situaciones lo más apropiado sería decir que eran como un Orgasmo para ella. En toda su larga vida jamás había estado tan cerca de aquello que se llama "Muerte". La sola idea de que ella era un ser con finitud incorporada le enloquecía de temor y de placer. 

La enrulada y alada amiga de Rise se apoyó en la espada a modo de bastón. Algo que para ella era sin duda vergonzoso. Una vez retomó la compostura la luz detrás de su figura pareció apagarse, diluirse en alguna sustancia oscura y maldita que se extendía en los alrededores como tinta de pulpo. Iba a tener su primer y tal vez último Orgasmo en el mundo mortal. 

Seguís conmigo ¿Karl?- Penso Rise
Sí...- Respondio su ex enemigo.

¿Y bien? Ya se me acabaron las ideas. Excepto que pienses que voy a batirme  a duelo con ella durante mil años al estilo Caballeros del Zodiaco, necesito algunas ideas viejo...

Para sorpresa de Rise y el Incorpóreo Karl la mujer Desnuda habló haciendo uso de sus cuerdas vocales. El sonido de la misma era como el de metales chirriantes, desaceitados engranajes, olvidados mecanismos primitivos de comunicación:
- Apajare la luzz con la Ozcurridad.- Y se sonrió muy satisfecha.
- Karl, sea lo que sea que eso significa, no puede ser nada bueno. 
Lo se, lo se, ¿Pero donde te entrenaron a vos pibe? Es muy simple lo que tenes que hacer.
Seguro, deje el Cañón de Prontones con Anti materia en el auto, ¿Podes dejar la arrogancia Frigord por un momento? 

Mientras los dos dracidas discutían, las luces de la ciudad empezaron a titilar para finalmente apagarse, a desaparecer manzana por manzana. Los cables de teléfono y electricidad salieron disparados tras un cortocircuito y Rise juraba que acababa de escuchar a la central Eléctrica de Witters hacer el clásico sonido de Diuuuuuuuuuuuu que hacen los generadores cuando se detienen de improvisto. 
En el horizonte detrás de su enemiga, los puntitos de luz que formaban otros pueblos o carteles luminosos desaparecieron uno a uno como las estrellas antes de la llegada del día. Pero lo único que iba a venir de esa dirección eran las tinieblas más espesas que Dracida alguno halla conocido. - Ja, Ja, Ja- Se reía ella con el sonido de una niña de 5 años con problemas en sus cuerdas bocales: - Jrazias Tracida, ahorra me Puedo Diberar de este limitado traje y volver a Ser Uno.

Bueno Karl...¿Le recomiendo mi Fonoaudilogo?
Esta por transformarse en energía Rise. Y al mismo tiempo va a mandar a todo este pueblo al infierno con ella.  ¿Recuerdas que siempre dicen que tus poderes son una porquería?  Bueno este es el momento en que se vuelven útiles. Esa cosa no es una mujer como ya sabes, es pura energía . ¿No te dice algo eso pedazo de burro?
- Purificación. Dijo Rise. - El ataque de Purificación es el único que tiene la capacidad de extinguir este tipo de cosas ¿Verdad?
Bingo! te ganaste una estrellita Kiko, ahora espera al momento justo y puede que no acabemos todos brillando como lamparas fluorescentes.


La Mujer Desnuda levantó la espada sobre su cabeza y lanzó un grito arrollador, tan potente y violento que arrastro las piedras y los escombros como un vendaval huracanado. La boca de la muchacha se abrió por encima de las capacidades de su mandíbula mostrando dentro una oscuro e infinito túnel, hambriento y añejo, como las propias puertas de la ciudad de Dite. Allí giraban como enloquecida espiral todo tipo de cosas horrendas. Cuando el Jethi agudizo su vista para ver un poco en el interior de aquella criatura pudo tener un lindo primer plano de la pintura que estaba colgada en la casa de Liavenna, aunque en este caso las figuras se movían y chillaban, acalladas por el estruendo del viento sus gritos. Era un embudo interminable, un centrifugado de desgracias sin fin y donde acababa aquello, estaba el núcleo. Un Fuego amatista, como el corazón de la bestia al descubierto, vibrante, lleno de vida, de poder, de odio y de hambre. 

Rise entendió bastante rápido que era a esa ínfima pelotita donde tenía que apuntar su ataque de Purificación. Por lo que bajó rápidamente la espada al suelo, golpeando el asfalto candente e invocó las palabras necesarias para llevar a cabo dicho ataque. Para ser más gráficos, Rise iba a vomitar Rettem puro, que es básicamente lo que hace el ataque llamado "Purificación" y La Mujer Desnuda, todo lo que fuera que le quedara de su fuerzas. 

Aquella pelotita de sus entrañas comenzó a girar sobre si misma creciendo a velocidades inenarrables hasta volverse tan brillante que era imposible mirarla directamente, todo esto acompañado por un sonido de usina eléctrica que ascendía varias escalas hacia lo ensordecedor. Este reflejo pasó en un segundo de la boca hacia la espada, apuntada hacia Rise como si fuera un conductor de corriente y toda el bólido luminoso fue en busca del Jethi. 

Con muchos menos efectos especiales que su contrincante, El Jethi de Bilingord chocó su espada contra el suelo y utilizo el ataque de Purificación. Teniendo en cuenta el tiempo que llevaba peleado este superó en belleza y nobleza al pobre intento del mismo que realizó en el apartamento de Daniela cuando la salvo de los Dragones negros. Y quizás debido a alguna mágica mano de Karl, o tal vez a modo de venganza, el Rettem tomo la forma de un Dragón con aires legendarios.  

Todo lo que había vomitado la Mujer Desnuda se hizo añicos contra el Rettem serpentil y como un cometa ingresó por la boca de la mujer desnuda, atravesó las bastas tinieblas de su interior como un devastador misil que se aproxima a su objetivo. Dio una curva por donde se encontraba el cuello para llegar hasta las entrañas. Hizo el día donde solo la oscuridad habitaba y abriéndose paso entre todo ese remolino demoníaco impactó en el núcleo amatista. La Mujer Desnuda se tomó por un instante  la garganta  con cara de afligida. En ese pequeñísimo instante Rise sintió algo de pena por ella, su gesto era el gesto de una niña que acaba de atragantarse y comienza a entender de súbito lo que significa morir. 

El Jethi no sabría decir que cosa sucedió inmediatamente después. Pero sintió primero un calor abrazador que ascendía hasta lo insoportable y luego una explosión lo envió volando de regresó a la zapateria, antes de perder la conciencia tuvo la sensación de que alguien lo abrazaba, como deseando protegerlo. 
***
Miranda iba delante de Daniela con sus ojos Fijos en el campo de sembradío que era visible entre los arboles gracias a las luces de la granja. La noche estaba oscura, pero ya no era silenciosa, ambas escuchaban los ecos que traía la desesperada lucha de Rise contra la Mujer Desnuda. Con cada tramo, o árbol que la Dracida de Sigmund dejaba atrás su mente y cuerpo se sumían en una profunda congoja, y Daniela lo sabía. 

La Jethi estaba tapando todos los huecos en su alma con la Misión. Incluso, si tuviera el corazón tan frío como aseguraba tenerlo, Miranda hubiera ido en busca de la Motocicleta para salir pitando de allí. Podría haber robado un auto en cualquier lugar del pueblo. Pero había optado por salir caminando del bosque. Era muy obvio para la Avista que Miranda solo esperaba no alejarse demasiado rápido de Rise porque se aferraba a la esperanza de que sobreviviera y lo más probable era que en cualquier momento la coraza de Miranda se rompiera y saliera corriendo hacia Rise antes de su muerte. Estas eran, más o menos, las razones por las cuales Daniela no estaba haciendo escándalo. Le sorprendió lo maquiavelica y manipuladora que sus poderes la hacían de tanto en tanto...

Cuando alcanzaban el linde norte del Bosque Miranda la detuvo. 
- Mierda...- Dijo a sus adentros.
- ¿Que pasa?- Preguntó Daniela.
- Hay un terraplén muy escarpado adelante...vamos a tener que bajar usando nuestras manos y pies.
- ¿Por que no vamos por la carretera?- Pregunto Daniela, muy a propósito. - Nos ahorraría mucho trabajo...
Miranda le echó una mirada altanera.
- ¿Rise no te enseño que en las rutas siempre anda la policía? No voy a arriesgarme a que me detengan con vos, llena de armas y con sangre en mi ropa E.T-
Seguro, no tiene nada que ver con ganar tiempo para que te decidas si vas a ayudar a Rise o no. Pensó Daniela a sus adentros.
- Bueno, como quieras.

Miranda se preparaba para descender, había mucha nieve entre las rocas de la colina y eso le preocupaba, tal vez la caída no las matara pero sin duda las demoraría mucho.  Mientras ella analizaba donde era mejor bajar el sonido del acero chocando llegó a ellas debido al viento. Se encontraban a un Kilómetro de distancia de Witters y los tejados de parte del pueblo podían ser vistos desde la saliente de la colina. Miranda llevó sus ojos verdes hacia allá por unos segundos, hizo una mueca y volvió a su tarea.
- ¿Crees que nos alcance? - Preguntó Daniela mirando en la misma dirección. 
- Más le vale, sino lo mato. Dejarnos solas, ¿Quien se cree que es? ¿Mcgiver
- Pero...-
- Shhh no discutas con una Jethi de Sigmund cuando esta enojada Daniela. Tómalo como parte de nuestro entrenamiento. Agarra mis cosas, voy a bajar primero y te voy a ir ayudando...

Parada en ese extremo de la colina donde acababan los Bosques de Pent hacia el norte, Daniela podía escuchar el viento frío aullar. Las nubes de tormenta parecían empezar a disiparse, pero la nieve seguía cayendo. Desde allí era posible ver el comienzo de las colinas de Darvis al este y las soberbias montañas de las Sorrim. Algunas luces de otras localidades se reflejaban sobre el cauce del Gran Río Margun a su derecha.  Respiró muy hondo sintiendo ese aire límpido y observando el hermoso paisaje nocturno, con atisbo de aventurera. 
- Apresúrate Sam....- Dijo a Miranda riendo  tras recordar los libros de aquel famoso autor de fantasía que a su hermano tanto le gustaban. 
- ¡A vos te voy a dar Sam!. Empeza a bajar en vez de jugar al Señor Frodo...Bajá por estas rocas que son solidas, lento y con cariño. No queremos que el Señor Frodo se rompa una pierna. 

Daniela hizo su debut bajando una colina con bastante amabilidad. Un momento después estaban a mitad de camino hasta los sembradíos. El techo nevado de una casa estilo mediterráneo estaba frente a ellas a unos cien o doscientos metros de distancia. La primera en notar que las luces estaban encendidas fue Miranda. 
- ¿Así que según vos hay vive gente buena que nos va a dar cama? 
- Sí, eso creo. Pero no recuero haber visto las luces prendidas antes...
- Bueno, no te fíes.- Miranda le dio la Beretta y ella cargó con la mochila y sus Ballers.

N/A:
Si a esta altura se preguntan como es posible que halla espigas de trigo en un otoño tan crudo, responderé a esa pregunta: En Himburgo las semillas transgenicas convencionales son parte del pasado, durante la época de Pallance se hicieron todo tipo de experimentos para lograr cosechas que fueran capaces de resistir las duras condiciones meteorológicas de las estaciones frías y en ciertos casos lo lograron. Obviamente solo los terratenientes más adinerados del país eran capaces de comprar las Semillas desarrolladas por  "Man Genetics", compañía que actualmente es un gigante de la industria alimenticia y se dedica a arruinar a pequeños y medianos productores a su paso. 

La última parte del descenso era mucho más amable que el anterior, por lo que simplemente bajaron normalmente hasta el campo de los dueños de la casa. Las espigas de trigo, a unos cincuenta metros de ellas se mecían amables, provocando ese murmullo característico y las nubes se abrieron un poco. - Mira Miranda...que linda luna ¿No?

La Jethi de Sigmund echó un ojo, como si la posición de la luna fuera a cambiar en algo su mala suerte esta noche. Pero teniendo en cuenta el tiempo que llevaba junto a E.T comenzaba a aprender que nada de lo dicho u hecho por la adolescente era inocente.  El satélite terrestre estaba partido a la mitad con exactitud y precisión quirúrgica. Su lado derecho era terreno total de la oscuridad y el izquierdo fulguraba con una tonalidad verdosa imposible de confundir. 

- Mala Luna...- Dijo como hablando a sus adentros Miranda
- ¿Em?- Preguntó Daniela.
- Uno de los más viejos dichos de este país es que cuando la luna se encuentra cortada por la Mitad las fuerzas de la luz y de la oscuridad están en igual condiciones de combate. Lo que significa que, en ese momento, cualquiera de las dos es factible de vencer. En el bosque solemos hacer un ritual para alejar a los malos espíritus con una fiesta...Pero esto no es el bosque...
El sonido de una voz amistosa irrumpió en su conversación. Venía directamente de la puerta de la granja, una silueta producida por las luces dentro de la misma, amarillentas y lejanas, saludaba. Los perros en el costado de la vivienda empezaron a ladrar con cierto frenezi.
- No, esto no es el bosque. Repitió Miranda. 

Antes de que la misma Daniela pudiera utilizar cualquier de sus poderes, Miranda la tomó del brazo y la puso detrás de ella. La silueta (al parecer de un hombre) se acercaba caminando, la Jethi de Sigmund notó que llevaba una mano detrás y otra delante aparentando ciertos buenos modales y afabilidad. 
- ¡Hola! ¡Aquí!...- Gritó el desconocido.
- Debe ser el dueño de la granja. Dijo Daniela.
- ¿No me digas?- Miranda se volteó en dirección al hombre. - Buenas noches.- Y tan pronto como terminó de decir esto pudo sentir, como buena Jethi de Sigmund, que las cosas en algún lugar de este mundo,acababan de cambiar repentinamente. 
- Escuche los ruidos que vienen de Witters...¿Saben que esta ocurriendo allí? La tele dice que hay un incendio.- Continuo el granjero, al cual no podía versele el rostro. Daniela se dio cuenta a tiempo que la jaula de sus dos Doverman estaba abierta. De la pequeña abertura a modo de puerta que tenía el canil la Avista pudo ver un destello amatista. 
- Disculpen...mis perritos están un poco inquietos, no le gustan los extraños...

Todos los sentidos de alarma se prendieron en la cabeza de Daniela cuando ambos caninos se posaron al lado de la figura oscura del granjero y se detuvieron formando una fila con él con precisión militar. Miranda estaba teniendo suficiente charla. Le dijo a Daniela por lo bajo. - Saca la Linterna de la mochila Dani...- Daniela la buscó afanosamente mientras el granjero se acercaba, a esta distancia ya era obvio que el sujeto cojeaba o bien caminaba con una rigidez asombrosa. 
- ¿Y quienes son ? Dudo que dos hermosas chicas como ustedes vengan a robar mis sembradíos en pleno otoño...
- Acá esta la linterna.- Dijo Daniela. Miranda la tomó
- Perdone, voy a prender la linterna para asegurarme de no tropezar con nada. - Le dijo al Granjero Miranda simulando ser amistosa. 
- Claro Hija...- La voz del sujeto cambió por una totalmente diferente, iba del grueso al agudo en intervalos largos, como si proviniera de un sueño lisergico donde las formas y los sonidos se deforman (Mayúsculas, sonido Grave, Minúsculas Agudo) - CLARO mi Hija, NO QUEREMOS, que se tropieZE por AQWY. Tal Vezzzzz Caiga en un POZO del cual NUNCA salDRIA...Ha PasADo Antesssssss.

El halo redondeado (que siempre recordaba a una teta para Miranda) de la linterna se elevó desde los pies del Granjero hasta la cabeza. La parte baja del enterito de Jean estaban manchadas con lo que parecían gotas de sangre seca. Cuando el mismo alcanzó el estomago, la parte izquierda se encontraba abierta y sangrante, parte de sus órganos brillaron como perlas ante la luz de la herramienta. La tela de Jean había sido rasgada con violencia y le faltaban dos o tres dedos en la mano con la cual había saludado. Su garganta estaba abierta, devorada con hambre voraz y el lado izquierdo de su cara era un cambalache de piel desgarrada. 
La mano más rápida del Bosque de Hosmusilias no pudo con el movimiento del Granjero, quien escondía en su mano derecha una escopeta de doble caño usada para la caza. Miranda se tiró al suelo junto con Daniela esquivando el disparó de su enemigo. Los ojos del Granjero ya parecían dos reflectores amatistas cuando, tomando de la mano a Daniela, Miranda corrió en busca de cobertura.

Los perros del granjero,de cuyos hocicos pendía aun la carne de su dueño salieron disparados con ladridos asesinos delante de ellos. Miranda le disparó al Granjero pero sus balas no dieron en el blanco, Daniela por otra parte probó por primera vez (en estado consciente) algunos de sus poderes de ataque. Cuando uno de los doverman estaba por saltarle a Miranda, la Avista extendió su mano hacia el mismo y el canino poseído se  detuvo un segundo en el aire para luego retorcerse, el sonido de sus huesos triturándose fue tan fuerte como tétrico. Abatido el pobre perro cayo muerto. 

- ACAso CreEEn Que Un TRACIDA ES CAPAZ de detenerMe. ¡No SaBEN Naaaaaaadaaaaaaaaa de Míiii.- Dijo La Mujer Desnuda, en el cuerpo del Granjero. - Podria LuchaaaaaaaaaR Con UN Ejercito en Himburgo Mientras JUEGO ajedrez en El ConGO.

- Ocúpate del perro, yo voy por el Granjero. Dijo Miranda desenvainando su espada. La tenía a mano desde que salieron del bosque, no podía decir que no esperaba una cosa como esta.

El pseudo zombie volvió a disparar sus balas sobre ambas, pero las dos pudieron correrse a tiempo. Tanto Miranda como Daniela entendían que esa cosa estaba debilitada, se movía lento y hablaba como si alguien estuviera consumiendole la batería, lo que significaba que Rise seguramente aun vivía. Eso inspiró a Miranda y a Daniela a la hora de luchar.

La Avista encontró de inmediato al segundo canino y volvió a estrujarlo como papel de diario, sin dejar de sentir mucha pena por el pobre animal. Por suerte era de noche y no era capaz de ver con precisión en que cosa repugnante se había transformado el Doverman.

Miranda corrió hacia el Granjero con su espada en alto lista para cortarle la cabeza de un santiamén mientras este recargaba torpemente. Pero el poseído alcanzó a cubrir el golpe con el caño de su arma, la hoja llegó a penetrar algunos centímetros de los cilindros. Su enemigo aprovechó la oportunidad para girar su sangrante y hediento cuello hacia la Jethi de Sigmund.
- ¿ME Temes VERDad? ME TEMES PORQUE soy ComoTU, UNA ABOminaCION de la ESPecie. ¿No Es así Monstruito?

La Jethi de Sigmund se quedo como congelada ante la mirada de su contrincante, larga, profunda, inmensa y vacía. Por unos momentos tuvo la sensación de que comenzaba a flotar en alguna sustancia acuosa y relajante. -  Soy LA viva RepreSENtacion DE TU imagen MENTAL más SeminaL.- Miranda creyó escuchar las voces de sus padres que la castigaban por usar sus poderes. Daniela, quien corría hacia su compañera vio como por debajo de la nieve unos tentáculos horrendos comenzaban a emerger, rodeando las piernas y el cuello de Miranda. Sin pensarlo dos veces su lado Avisto decidió salvar a Miranda.No iba a dejar que La Mujer Desnuda se la llevara con un truco tan barato.

La Muchacha atravesó la nieve como una bala, el viento, las imágenes y la luz se fundieron hacia atrás, sacó la Pistola Berretta dispuesta a disparar a la cabeza del Granjero cuando algo se le tiró encima. Era pesado y fofo, olía a papas. Cuando una mano sucia fue hacia su cuello se dio cuenta que era una mujer. Sin duda la esposa del Granjero, igual de controlada que su Marido. Las uñas largas se le clavaron en el cuello a la Muchacha quien comenzó a golpear lo que pensaba que era su cabeza con la culata de la Beretta.
- SOy lA eSTrella GuÍAAA, cruzando las Tinieblas VIvO,  TrasCIENDO a la MuERTE Y a La Vidaaa, soY eL vACío. HijITA. ¿POR QUE NO vUelves A CASA Con Laaaaa Princessaaaa de PLATaaaa en ELL cASTillo de CristaaaallLLL?
- Ya escogí bando en esta guerra...- Dijo Daniela mientras intentaba quitarse de encima a la gorda granjera, que estaba armada con una Hoz tan herrumbrada como tenebrosa. - Y NO sos mi Mamá, Bicho de mierda.

Rise estaría orgulloso de esa ultima frase.
MÚSICA♫
Daniela soltó la Beretta en su mano derecha, junto todos los dedos como si formara una lanza con los mismos y se la clavó en el estomago a la Granjera con todas sus fuerzas. Pudo sentir sus dedos atravesando la piel, la carne y los músculos duros, casi que toqueteo en algún lugar el intestino delgado. Rápidamente la sangre comenzó a cubrir todo su antebrazo mientras la adolorida señora no dejaba de aullar como bestia mortalmente herida.

- Yo también tengo muchas cosas que decirte, Mami. - La mano de Daniela choco con la espina dorsal haciéndola trizas y salió triunfante por la espalda. Sometida al más horrible dolor, la Granjera se quedó quieta, mascullando y gruñendo. La Avista se la sacó de encima y se paró delante de su derrotada contrincante, quien no lograba ponerse en pie debido a la falta de las conexiones nerviosas.
 - Esta es la verdadera espada de San Jorge. Gracias por enseñármela la tarde que llegó el Señor Doubts a Casa, Hija de puta.

Como la versión gore de Shura de Capricornio, Daniela volvió a levantar su brazo y seccionó los brazos de la poseída de un golpe. En su mirada Daniela podía ver a la Mujer Desnuda llena de horror y de asombro.
 - NO PUEDES SePararTE De TU  EnsamBlee NO TIENES PERMITIDO LEVANTAR LA MANO CONTRA MÍ....eS...ImPOSIBLE.

Miranda despertó del pequeño sueño para darse cuenta que estaba siendo asfixiada. La erupción de Daniela acababa de salvarle la vida. Como si de pronto no valiera nada para La Mujer desnuda, el Granjero la soltó como un tiburón que huele sangre en otra parte y corrió en dirección a Daniela con su Escopeta lista para disparar.

La Jethi de Sigmund no esperó un segundo más e invocó a las fuerzas de la naturaleza para que la ayudaran. Mientras en sus manos se gestaba un blanco, poderoso y luminoso rayo de tormenta, Daniela se encontraba en el éxtasis de su propio poder. Estaba parada delante de su enemiga alzando el brazo a modo de espada. Dos grandes alas le nacían de la espalda, blancas como la nieve que venía del cielo, el sonido de sus plumas fue un canto hermoso y luminoso en la tenebrosa oscuridad que las rodeaba. La Granjera sin brazos intentaba, como podía arrastrarse lejos de su Verdugo gimiendo.

La Avista se elevó del suelo unos centímetros gracias a sus alas. La cara de la muchacha exhalaba odio, mucha bronca contenida hacia este sombrío personaje que había acabado con todos sus sueños desde los cinco años adelante. La cosa esa era la responsable de todo su sufrimiento hasta el día de hoy. Nunca antes el cuerpo de la muchacha había sentido en sus músculos, en todos sus nervios, aquel impulso fríamente homicida, como tampoco tanto poder, pero esta vez controlado. Lo que en otras palabras la hacía una Avista de verdad.

Miranda vio como la nieve debajo de la muchacha se fundía al punto de generar vapor, el brazo alzado se encendió en el mismo color que sus ojos, un amatista profundo, más oscuro que el visto anteriormente. Bajó el mismo en dirección al suelo y se abrió un surco entre ella y la granjera, como si alguien estuviera pasando la herramienta de arado. Cortando la blancura del suelo, en un pestañeo, Miranda vio la luz amatista cruzar la distancia entre ambas, penetró en los restos de la granjera como un láser quirúrgico y la misma se convirtió, inmediatamente en cenizas que el viento se llevo.

El otro poseído ni siquiera se animo a continuar con su pobre intento de ataque. Y para cuando Miranda dejo de asombrarse lo traspaso con su rayo, que quebrado y con estrías luminosas lo traspasó de lado a lado en un santiamén. Su cuerpo sin vida ni energía cayo en la nieve, fundiendonse en la misma debido a la temperatura del ataque de Miranda.

Daniela escondió las alas, se desvanecieron tras un sonido similar al de una espada que se enfunda. Y como era costumbre de ella, estaba sonriendo mirándose su brazo lleno de sangre muy orgullosa y satisfecha de lo que acababa de hacer. Aunque le entristecía que Rise no estuviera ahí para verla en acción, Miranda sin duda estaba muy asombrada.
- Nada mal para tu primer combate E.T...- Le dijo la Jethi de Sigmund. Se acercó, en una actitud más humana que de costumbre y choco los cinco con la alegre compañera.
- Me lo estaba guardando para algo importante...Por un segundo perdí el control. Temía que me manipulara en el momento de mayor trance. Pero lo controle. - Daniela observó el surco de fuego de unos 10 metros que ella había creado y luego se dijo entre dientes: -¡Que campeona...!-
- Si fuera vos no haría eso en el Bosque...son gente muy...Impresionable. Por cierto...¿Ya acabo? - Pregunto la Jethi mirando el cuerpo chamuscado del granjero. - Me refiero la mujer...
- Eso depende de Rise ahora.
- Agarra...- Miranda no pudo acabar la frase. Pues sus sentidos Dracidas dispararon de nuevo la alarma, no de un enemigo, sino más bien de una catástrofe. Le echó una mirada a la granja y se percató de que los animales estaban muy inquietos, las gallinas hacían escándalo en el gallinero. Poco después las luces de los alrededores se apagaron, dejando a oscuras todo el lugar.
- A la Granja, ahora Dani. - Tomó a Daniela del brazo y corrió como el diablo hasta la casa de tipo mediterráneo.
- ¿Que pasa ahora?
- Hay una inmensa cantidad de energía concentrándose en un solo punto...en Witters.
Miranda pateó la puerta de la casa y entró junto a la muchacha. - ¡Aléjate de las puertas y de las ventanas! Debe haber un sótano por acá...- La voz de Miranda reflejaba lo muy asustada que estaba y no era para menos.

Los Dracidas se Sigmund tienen un ataque conocido como "Día del Juicio" que era algo muy parecido a lo que la Mujer Desnuda estaba haciendo frente a Rise en ese exacto instante. En el caso de los Jethis de Sigmund estos simplemente hacer estallar todo el Rettem que guardan en su interior cada noche o cada siesta que pasan durmiendo. Un Jethi de Sigmund suele utilizar este ataque a modo de ultimo recurso y lo más probable es que termine muriendo tras su ejecución. Que es, básicamente, un bálsamo de fuego que puede llegar a ocupar 1 Kilometro a la Redonda al estilo de una pequeña bomba Atómica.  Miranda sentía que en el sur Rise o La Mujer Desnuda se preparaban para esto. Las luces sin corriente, los animales inquietos y la aparente dualidad de los Poseídos durante el combate eran las pruebas de ello.

La Jethi encontró finalmente la puerta del sótano junto a la cocina. Abrió esta y corrió escaleras abajo con Daniela mientras los vidrios de la casa comenzaban a fracturarse debido a la presión en el aire. Buscó el recoveco más seguro, lejos de despensas y herramientas y se lanzó al suelo con Daniela, protegiéndola con su propio cuerpo. - Cerra los ojos hasta que te diga.- Ordenó la Maestra.
MÚSICA♫
Todos los Relojes a 5 Kilometros de distancia se detuvieron a las 4:35 de la madrugada. Los pocos autos que iban a esa hora por carreteras aledañas se detuvieron sin aparente explicación, provocando innumerables accidentes de transito, choques en los pinos de los bosques y demás. Uno de los Helicópteros de la base aérea del Ejercito que realizaba un vuelo llevando suministros a la misma (pues la tormenta los tenía incomunicados) paralizo su rotor  para caer en picada sobre Tritón Parade, justo en la estación de trenes, por suerte no provoco heridos, aunque el piloto murió en las llamas que produjo su combustible.

Las tapas de las cloacas de Oldbridge Town, Witters Alley y Triton Parade salieron disparadas hacia arriba como en un alocado intento por volar. Algunas de ellas fueron encontradas a más de  20 Kilometros de distancia ante los asombrados ojos de las poblaciones cercanas. Una de estas impacto y secciono a la mitad al botones que había buchoneado a Karl a la policía de Oldbridge. La comisaria del mismo pueblo fue impactada por otra que cortó las piernas a alguien que esperaba  para prestar declaración: Illagros Zarovich de Sipea, quien entendió por fin porque le habían prometido "No medir lo mismo" que el cajón barato con el cual sería enterrado. Nadie más resulto herido en la Estación de Policía, milagrosamente.

Tras toda esta destrucción desvergonzada la cosa llegó por fin su punto más álgido. Todos quienes estaban despiertos entonces pudieron ver como desde Witters se proyectó primero una luz blanca tan potente que dejo ciegos temporalmente a la mayoría de los testigos. Y tras el cantar de un profundo sonido de vació que se cierra (como el de un submarino estallando bajo el agua) llego la explosión.

Un lacerante y devorador hongo de llamas que se abrió paso en el horizonte de la campiña como algún colérico Dios de la destrucción. Ensordecedor, emperador de la desgracia, devorándose a si mismo a medida que se levantaba sobre el bosque y las construcciones aledañas poco antes del amanecer. Su cabeza gigantesca adueñándose del paisaje, llenándolo de polvo, de tierra y de esquirlas. Calcinando todo a su paso en un gran perímetro que por unos segundos ardió con todo el odio de la Mujer Desnuda.

Los muros de la Granja se ladearon un poco, como una tormenta que arrecia de improvisto, la honda expansiva se llevó el tejado y el gallinero. Arrancó todos los arboles que encontró a su pasó, uno de ellos se introdujo en la casa por una de las ventanas y quedo atravesado allí, ardiendo. Y ya en el paroxismo de la cosa Miranda y Daniela quedaron a ciegas por el derrumbe de la casa. Escucharon todos los materiales desprenderse, chirriar y caer como plomo sobre la puerta del sótano, que afortunadamente resistió el impacto. Al fin, más de 50 años de paranoia sobre la guerra nuclear le eran útiles a alguien, esa habitación había sido acomodada para este tipo de emergencias.

Pasaron unos segundos de silencio tras la batahola que produjo la explosión. Miranda podía escuchar la respiración de Daniela, algo asustada y agitada. Miranda la soltó gentilmente y se puso de pie.
- ¿Estas bien Dani?- Preguntó Miranda luego de toser dos o tres veces.
- Sí...¿Vos?
- Voy a necesitar una ducha, pero bien. Crees que...
- Sí. Rise esta vivo y esta bien.- Los ojos de Daniela brillaron en la oscuridad con su color habitual por un segundo.
- Te preguntaría como lo sabes...pero supongo que hay una explicación muy E.T para eso...
- En efecto ¿Vamos a buscarlo?
A pesar de que estaban a oscuras, Daniela pudo imaginar la sonrisa de Miranda ante esas palabras.
- Seguro.- La tomó de la mano y encendió la Linterna.

Ambas salieron a la superficie por una puerta que llevaba a un acceso de emergencia a unos 10 metros de allí. Al parecer tuvieron la suerte de encontrar la casa de un granjero muy preparado para estén tipo de cosas. Miranda abrió la puerta de acero y salio a la superficie, el fuego había tomado muchos arboles, la casa había dejado de existir a excepción de una pared y parte de la estructura de la chimenea. El sembradio estaba corroido, negro y humeante.

Daniela se adelantó a Miranda y observó los alrededores, calmos tras la explosión, silenciosos y grises.
- ¿Así se siente verdad?- Preguntó de pronto.
- ¿Que cosa?- Inquirió Miranda, apreciando el desastre provocado.
- No se...¿Ganar?
- Eso supongo Dani. Aunque dudo que la gente de estos lugares piense lo mismo. Ahora vamos a buscar a ese hijo de puta de Rise...

Las dos aceleraron el paso en dirección a Witters, una mole de llamas y humo, apretando el paso a pocos centímetros la una de la otra. Avanzaban sin sospechar siquiera que una Alianza muy extraña había contribuido a esta victoria: Dos Dracidas, Una Vlaind con delirios Mesiánicos, un vengador de Rolando, una Avista y el espíritu  ahora redimido de Karl. Sin siquiera saberlo trabajaron juntos. El Próximo obstáculo sera ver si podrán volver a hacerlo cuando se conozcan en persona.
Dentro de poco tiempo
En solo unas horas...

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