Terminator y sus secuelas ¿Cual es la Peor? Parte 1
Por motivos más allá de mi comprensión el otro día me levante con ganas de ver las peores secuelas de Terminator. O, siendo un poco más justo, las peores secuelas según algunos. Al igual que con Star Wars, o El Señor de los Anillos, suelo ver al menos una vez al año todas las películas en un ritual compuesto de cerveza y pochoclos salados. En esta ocasión una disputa nunca acontecida en este maratón se alzaba en el tormentoso horizonte del desierto de Nuevo México.
¿Qué película me parecería PEOR? ¿Terminator Génesis o Terminator Dark Fate? Bueno, así nació la idea de esta serie de entradas y, al final, como no soy ningún hater les diré cual es para mí la mejor de todas las secuelas desde Terminator 2 en adelante. Para no hacerla larga, publicare una entrada por semana abordando Génesis hoy, luego Dark Fate y por último la única que considero una Buena Secuela, cuya identidad me reservo hasta que sea el momento de hablar de ella.
Terminator Génesis (2015)
Si un Terminator viajara al año 2015 para decirme con acento austriaco "TU CREES QUE ESTA ES LA PEOR PELÍCULA. PERO ESPERA AL 2019" No le creería y terminaría en nuestra versión argentina del Hospital Pescadero como Sarah Connor. Porque, realmente, se me haría imposible concebir una peor secuela de Terminator que Génesis. Pero si algo nos demostró el cine Hollywoodense en los últimos diez años es que en la década pasada la vara para el cine todavía estaba alta en comparación a la bazofia que se hace ahora.
Fue la única de las secuelas que no vi en sala (Por suerte). Me pareció una película híper pelotuda que parece cumplir más la función de sátira que de secuela. Por ahí escuche a alguien decir que se intentó aplicar la formula "Marvel" a Terminator y la verdad es que creo que eso es muy cierto.
Génesis presenta a Sarah Connor interpretada por Emilia Clarke, el terrible maderaglia de Jai Courtney como Kyle Reese, otro maderaglia como Jason Clarke haciendo de Jhon Connor y por supuesto Arnold Schwarzenegger como el T 800.
La trama, rapidísimo sería así:
Kyle Reese viaja al pasado a salvar a Sarah Connor de un Terminator enviado a 1984 pero descubre que el pasado al que fue enviado no existe más y que ahora recuerda una vida que nunca tuvo donde Skynet se llama Génesis y es una App de Android que planea asesinar a la humanidad. Sarah Connor fue salvada por otro T800 al que llama "Pops" en los años 70 y ahora Kyle Reese tiene que convencer a los dos de viajar a 2017 para parar a la App de Android de exterminar una vida que recuerda pero que nunca vivió.
No es que yo sea confuso al escribirlo, así de confusa es la trama de esta película.
***
Muy bien. El arranque me parece muy bueno. Vemos los eventos narrados por Kyle Reese en Terminator 1. El ataque final sobre Skynet y el descubrimiento de la máquina del tiempo usado por esta para enviar al primer T800 a 1984. Aunque el abuso del CGI en este primer tramo y la cámara lenta hacen de esta secuencia de acción medio pavota, debo decir que de alguna manera imaginaba colores y figuras parecidas cuando escuchaba el relato en la voz de Michael Biehn al ser interrogado por Silverman en la estación de policía.
La escena en la que vemos al T800 subir a la maquinaria mientras la resistencia hace un desesperado esfuerzo por ingresar en el complejo logró poner en imágenes un momento bastante único en la saga sin decepcionarme. Tomaron la estética de ese mundo post apocalíptico visto brevemente en los sueños de Kyle junto con el prólogo de Terminator 2 narrado por Sarah y alcanzaron, creo, una fiel representación de esa "Guerra del futuro" que todos queremos ver desde siempre.
Desafortunadamente la película tira a la mierda toda la atmosfera que logra crear en esa escena dos minutos despues. Vemos llegar al T800 al igual que en Terminator 1, pero en esta ocasión, antes de que pueda trapear el piso con el trío de punks, le sale al encuentro otro T800 más viejo que dice haber estado esperándolo. Hay una pelea y vemos a la nueva Sarah Connor encarnada por Emilia Clarke matarlo de un disparo en el pecho con un rifle siete veces más grande que ella. El T800 amigo, "Pops" (como ella lo llama) levanta el pulgar a la cámara. Así comienza la sátira, por no decir parodia, de Terminator Génesis.
Mi problema principal con esta película, en su momento, no era tanto su trama si no su ejecución. A pesar de que Jai Courtney este lejísimos de un actor como Michael Biehn (además Kyle es uno de mis personajes favoritos de toda la vida) y sabiendo que ninguna actriz sobre la tierra podrá superar a Linda Hamilton en el papel de Sarah Connor, creo que hicieron lo que pudieron con lo que se les dio. Y lo que se les dio fue bastante poco…
Si Génesis dejara a un lado el humor imbécil al que parecen estar obligadas ahora las películas taquilleras. Y si dejara de querer ser un MEME cada siete líneas de guión, pienso que podría haber sido una película un poco mejor. No se sí buena, pero quizás alcanzaría un regular.
Transformar en el malvado a Jhon Connor tras ser "Infectado" por Skynet y hacer piruetas con líneas de tiempo paralelas fue un recurso fallido pero al menos original. Todas las secuelas de Terminator han intentado repetir la fórmula de Terminator 2 desde T3. Génesis es quizás la única (junto con otra que me guardo para el final) que buscó hacer algo distinto. El problema fue que acabó siendo más una película para adolecentes como cualquiera del MCU de Marvel que un film con el tono oscuro y apocalíptico de Terminator.
El antagonista es una parte vital para que funcione una película. Tanto el primer ciborg como el memorable T1000 eran máquinas asesinas que daban miedo al espectador. De chico solía preguntarme qué haría si tuviera que escapar de cualquiera de los dos y me daban más miedo que cualquier película de terror de la época.
No sé por qué, desde T2 no tenemos un antagonista como la gente. Creo que se ha perdido algo de la violencia de los primeros dos films. ¿Recuerdan al primer T800 haciendo poronga una comisaria entera? Pensé que en Génesis había una oportunidad perdida, ya que el Jhon Connor Ciborg entra a buscarlos a una luego de ser detenidos. Mientras me tomaba mi cerveza pensé "Ojala hubieran hecho un fan service como la gente y nos mostraran un tiroteo de leyenda como ese pero en el 2017"
Sin embargo creo que en la ambición por llegar a un público más amplio Terminator pasó del género de "Ultra violencia" de los años Ochenta (Como Robocop por ejemplo) a sencillamente Acción. Este edulcorante que le tiraron a las películas desde la 3 en adelante provocó que las maquinas asesinas del futuro se vean cada vez menos amenazantes. El Jhon Connor de Jason Clarke es quizás el más olvidable de todos los antagonistas. No mete miedo, no tiene una sola característica que lo haga innovador y el actor es un mueble de carpintería.
A pesar de que tiene pocas cosas aplaudibles para ofrecer, cuando la veo siento todavía alguna clase de satisfacción. Si bajo la defensas y la indignación (o las desconecto como Kyle Reese al dolor) puedo sentarme y mirarla mientras me morfo unas empanadas. Génesis tiene un millón de defectos, pero no trata de ser más de lo que es. Una película boba, divertida, y con algo de nostalgia. Dado lo que vino luego, sus pocas pretensiones de seriedad son más que bienvenidas. Si la miras como el crap que es, hasta la llegas a perdonar.
Además... Emilia Clarke es re Chuuu haciendo de Sarah Connor.
Yapa
Algo que si hizo muy bien Génesis fue su versión de la inolvidable cortina original de Terminator. La música en estos Films llegó a ser grandiosa en sus dos primeras versiones de la mano Brad Fiedel para ir perdiendo protagonismo hasta virtualmente desaparecer en la última entrega del 2019. Aquí la versión de Génesis del tema original.






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