TITANES EN EL REEL
No recuerdo un momento en que me haya costado más ser optimista sobre algo. Todos los días mis esperanzas sobre la cosas más triviales vuelan corto. Los Grandes Temas, la política, la economía, la sociedad y la vida diaria parecen inarregables desaguisados que se levantan como titanes a enfrentar cuando se abre la puerta de casa a la madrugada para ir a laburar. La verdad es que no culpo a nadie que sienta que ha tenido demasiado por hoy.
Seguramente hayan visto esos reels de Instagram que dicen cosas como POV: ES UN SABADO A LA TARDE DEL 2006. Con la más sencilla recopilación de imágenes y videos mi cerebro parece licuarse en un nanosegundo para entrar en un extraño confort post mortem. Un poco como un fantasma que ya no busca ser recordado sino permanecer inerme al gran villano de todos: El tiempo.
Alguna vez conté en este blog que durante una depresión sentí la nostalgia de verdad. No se parecía nada a esos inocentes Reels de Instagram; pero la experiencia me sirvió para estar siempre en guardia ante esa confortable adoración del pasado tan común hoy en básicamente cualquier aspecto de la cultura pop. Las viejas portadas de diario, los subtepass, las golosinas que ya no existen y las películas estrenadas en determinado año como las que se muestran en esos videos evocan inevitablemente recuerdos que vienen con personas, momentos y lugares ya desaparecidos de nuestra vida. Es en esas huellas, en esas cavidades inadvertidas de nuestro corazón, donde realmente impactan esos reels.
Me resisto, sin embargo, a pensar que todo lo bueno, todo lo divertido, todo lo excitante es aquello que ya paso. No les niego que los tiempos modernos no lo hacen nada fácil. Todos los días miró las noticias y parece que Jack El Destripador, en efecto, dio vida al Siglo XX tal y como se jactó. ¿Obra de que demente será este XXI? No lo puedo saber.
El problema de las cosas buenas es que hay que salir a buscarlas. De adultos somos bastante más complejos que de chicos. Nos volvemos bastante más pelotudos, en mi humilde opinión, pero muchas veces las respuestas que necesitamos para que esos titanes allí afuera se hagan trizas están justo camino a sus moradas. Mientras late el corazón se tiene tiempo para pensar como hacer de mañana un día mejor que hoy.
Después de todo los titanes, tarde o temprano, serán también un reel que mirar.
Después de todo los titanes, tarde o temprano, serán también un reel que mirar.

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