El Ritual de los Condenados XXXX
Epílogo El Pasajero La nieve cubre el cañón del arma. Dispara y la nieve se va, dejando lo negro del arma al descubierto. Dejando lo negro del alma al descubierto, al igual que la imagen de quien la empuña. Cuando se aprieta el gatillo la oscuridad de la noche se hace nieve por un instante y como fulminado por el rayo del Cronida Zeus el otro desaparece. Casi mágico...muy cerca del poder que deseamos tener desde que cobramos conciencia. Que los problemas desaparezcan, se esfumen bajo la cortina de humo de nuestras bombas. Que se desintegren en el fuego como una foto desagradable de alguna ex pareja en la hoguera. Que se vayan lejos de nosotros y nunca, nunca más retornen a acosarnos, a tocarnos, a hablarnos o a cuestionar nuestras acciones. A juzgar por su nula capacidad de sentir imaginaba que ya estaba muerto. Quizás ya se encontraba en el vacío tan promocionado por Karl y otros amigos de ruta, porque no era capaz de percibir ni siquiera su mera existenci...