Las Notas de Loudwoods VI
Obediencia Debida La Aparecida El pequeño jarro de café decía "Papá" con grandes letras rojas debajo de un león macho con lentes y camisa. Aquel había sido el regalo de Dilan comprado con sus propios ahorros para el último día del padre. La luz de su lampara de leer caía con policial precisión sobre el archivo del caso donde la tinta se confundía con las fotos de las victimas. Era la noche anterior a la partida a Loudwoods y Matew, que hace mucho que no tomaba un caso, estaba dispuesto a regresar a estas largas y oscuras lecturas sobre las miserias de la raza humana, Vlaind o Dracida. Teniendo en cuenta todo lo que había visto y leído y matado en la MI5 durante los últimos cinco años Matew estaba convencido de que la maldad no hace excepciones, sea uno un ser sobrenatural o no. La mayoría de los crímenes eran por las mismas razones sin importar el la raza, el sexo, el trasfondo mitológico o dramático del mismo. Todas las Balas de los asesinos s...