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El Ritual de los Condenados V

Capitulo V "El Tiempo No para" Sombras en los espejos y Escritos en las paredes "Sitting Ducks" Un viejo sótano a cinco cuadras de Troncor Street y Shiffield era uno de esos bares que oscilan entre ser un antro y no serlo. Por un lado la fachada estaba bastante bien, una bonita escalera con guirnaldas descendía hasta la puerta de acceso, con dos hojas de madera y vidrios donde estaban impresas letras doradas. Un gigante con la cabeza rapada y el cerebro arruinado por esteroides guardaba la valla, acompañado por la usual mujer objeto que invita a los transeúntes a pasar con sus pantalones ajustados hasta casi reventar y las tetas escapandosele por el top. Desde la calle podía escucharse rugir el "pop-rock-classic-gag-fantasy" Música El lugar era, como dije anteriormente, difícil de clasificar. La cerveza llegó fría y traída por una camarera de buen aspecto, pero se la sirvieron en un vaso alto de plá...

El Ritual de los Condenados IV

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Capítulo IV Cada Bala tiene un nombre El Haudi Negro se detuvo en la pasarela oriental del río Margun. Desde la ventanilla rota del auto Crisald podía ver los viejos mataderos que se levantaban de ese lado del mismo y la baja Blondres, aquella mitad de ciudad destinada a los pobres, los trabajadores, los delincuentes y los inmigrantes. Era usual en los pertenecientes a las clases altas considerar el Margun y sus puentes una especie de frontera entre dos sociedades bien distintas.  En el sur comían choripan en puestitos de la calle, vivían en edificios grafiteados y con forma de cajas de zapatos, se drogaban en la vereda y formaban bandas criminales. En el norte vivía la "gente bien" que visitaba los bancos para depositar o retirar dinero y no para asaltarlos. Que comía en los restaurantes caros del nuevo puerto transformado en una especie de Shopping con vista al río (no lejos de donde Crisald se encontraba)  y qu...

El Ritual de los Condenados III

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Capítulo III Siete Monedas de Plata Música Las luces de las calles del centro eran como enormes esferas luminosas que tomaban graciosas formas debido a la borrachera de Rise, quien regresaba a su casa tras su habitual lacónico paseo por las frías calles de la otoñal ciudad de Blondres. El motor del auto producía un sonido suave y el murmullo de las llantas sobre el asfalto mojado era para él como un canto somnífero. Sus ojos querían cerrarse a toda costa, sin embargo la mirada nerviosa del Taxista desde el retrovisor lo invitaban a comportarse. La Radio pasaba un tema que era sin duda la novedad del momento. Rise no lo reconoció. Cabeceando Rise intentaba que su Rettem ganara la desesperada batalla contra las 4 botellas de litro de cerveza Milton que acababa de tomarse. El led de la radio en el tablero se movía de un lado al otro, parecía acompañar el ritmo pegadizo de una música que como mínimo le resultaba estúpida y vacía. Aunque de todas formas la preferí...

El Ritual de los Condenados II

Capítulo II El Insomnio de los Corazones rotos  La luz roja del cartel que decía "Hotel" en la calle del frente al apartamento de Rise ingresaba por la ventana como un espectro lacónico. "Chikis" , un antro lleno de criminales y prostitutas era un lugar de donde provenían todo tipo de sonidos, especialmente gemidos tanto de dolor como de placer. Dependiendo como estuvieran los asuntos de Rick, quien lo regentaba a nombre de otros muchachos que obtenían dinero de las bandas de delincuentes que se encontraban en el barrio obrero del Bajo Blondres.  Rise, recientemente llegado a Blondres intentaba dormir con el fulgor del neón entrándole al departamento tan próximo a este hotel y la sombra de la madrugada ya era larga en ese entonces. La blanca nieve que caía a destajo sobre los cielos grises y purpuras de la ciudad parecía compuesta por cristales de sangre que empapaban todo el suelo sucio de Troncor Sreet. El Dracida de la Ord...