La Historia y la Histeria


 


No debe haber politico argentino de la democracia que más haya puteado que Carlos Saúl Menem. Por su traición a los valores del peronismo clásico, por liberar a los genocidas, por las privatizaciones, por terminar de encumbrar un modelo de país que nació bajo los fuisiles de la última dictadura militar. No. No hay que hacer un esfuerzo para encontrar cosas horrendas dentro de su paso por la presidencia. 

Tras el anuncio de su muerte hay periodistas que parecen apurados y esforzados en mostrarle a la gente lo anti menemistas que son. Esto se puede trasladar también a las redes sociales donde muchos quieren dejar claro antes que nada que nunca lo votaron o que no fue parte de lo que ellos reconocen como "Peronismo" Un diario de Izquierda andaba por ahí diciendo que "El Frente de todos y Cambiemos se unen para esconder al Menemismo" o algo por el estilo (Como si tal cosa fuera posible) También leí muchos descontentos con los días de duelo decretados por Alberto Fernández y aun más descontentos con sus palabras sobre el ex presidente.

Creer que tras la muerte de un ex jefe de estado en un país occidental y cristiano del siglo XXI un político va a hacer alguna declaración tribunera y altisonante es de una adolescencia política absoluta. No darle los honores de las tradiciones burguesas que arrastramos como país y cambiar eso por un circo de feria donde Alberto dice "Se murió un traidor" y Cristina recibe el féretro pero en el riachuelo "Para que flote en toda la mierda que no limpio" no pasó ni siquiera en Iraq después de colgado  Saddam Hussein. 

Darle a Menem su funeral de estado no es validar sus políticas. Pasar junto al féretro o destacar sus mejores cosas como ser humano tampoco es una inclinación de ideales ni una bajada de bandera. Es lo que nace desde la empatía a su familia y amigos. Contar una anécdota donde el Turco hizo algo bueno por alguien en 1995 no hace estallar dos veces río tercero ni es olvidar a sus víctimas. Así como Aquiles arrastró el cuerpo de Héctor frente a las murallas de Troya también fue capaz luego de entender el dolor de su padre y devolver al campeón de la ciudad para que tenga las exequias merecidas. Eso habla bien de Aquiles, no de Héctor. Para Héctor queda la historia.

No. Menem no fue el príncipe troyano. Hay muchos Menem. Esta el último que generó el humor de la Internet. Un meme que camina. El Menem de la Ferrari, que juega al fútbol con la camiseta de river, el que aparece en los archivos jugando al básquet, que recibe a los rolling y tiene amoríos con famosas.

También está el Menem de las privatizaciones mal hechas que dio el tiro de gracia a los ferrocarriles que el mismo Perón había comprado, el de las relaciones carnales que fue a la guerra del golfo. Destructor de lo que quedaba del aparato productivo después de la dictadura y que nos dio la convertibilidad por diez años de estabilidad económica después de dos híper inflaciones. Una estabilidad cuya factura pasó por debajo de la puerta el 20 de diciembre del 2001.

Para mí el Menem más inexcusable de todos es el que indultó a los genocidas, el que se abrazó con el almirante rojas cuando este estaba al final de su vida de homicida bombardeador. El que encubrió el atentado a la AMIA, no hizo nada para esclarecer el de la embajada de Israel. El de Río Tercero. Ese es el Menem más turbio para mí y es muy difícil de contrastar con el Nintendo 64 que mi viejo me pudo comprar gracias a él. Es como haber tenido un tío narco amoroso que venía a tu casa con unos regalos que estaban buenísimos pero que no dejaba de ser un narco. Complejo. Se pueden asociar tantos lindos recuerdos de la infancia de mi generación en una década que fue tan nefasta para el país.

De todas maneras Menem ya es historia. Y pienso que ante estas circunstancias es mucho más interesante plantear un debate serio sobre lo que significó el menemismo para el país que sencillamente hacer gala de lo anti menemista que es uno. Hay Peronistas que se sienten obligados a explicarle a la gente como no lo votaron. Y hay otros que se apuran a decir que "Eso no era peronismo" También otros tantos se sonrojan ante el cansino recuerdo que siempre trae un gorila de Néstor diciendo que Menem fue un gran presidente. 

Sí Menem fue peronista. Hay que aprender a vivir con eso y no tirar la discusión para otro lado. Sí Néstor dijo que era el mejor presidente del mundo, Cristina dijo que Cavallo era un hombre brillante, Sí vendieron YPF. Pero eso no cancela al peronismo para siempre. La existencia de Menem como tal, poniendo en una canasta todos los horrores del Menemismo no aniquila al Peronismo como partido político ni anula sus mejores momentos históricos pasados o recientes. 

Hay que dejar de lado la histeria de la cancelación para dar lugar a un debate como la gente sobre estas contradicciones de la política y como superarlas. Abandonar la pose virtual de redes sociales y la auto chupada de pija para tomarlas y estudiarlos como lo que son, Historia. La historia no siempre va a ser benevolente con las cosas que nos gustan pero siempre va a ser sincera. Desde ahí se puede construir. La Histeria es un Hashtag, La Historia una herramienta. Usémosla.  


 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Nominando y Recibiendo los Liebster Award

Self Pity Sirenas

RETRO FUTURO