El Hechicero de Gadrass-Nun: Prólogo I
Ipsis Recibe un Paquete
Los tres
integrantes de su nueva compañía eran novatos. Parados en línea en el
campamento fuera del Santuario esperaban a que Ipsis tomara el mando. A su
lado, Billson, un Dracida de Bilingord que era lo más parecido a una pareja que
podría tener pasaba revista para ella.
Completamente
ajena a las expediciones y los viajes Ipsis llevaba ya muchos años trabajando
como Bibliotecaria del Santuario. Y aunque tenía rango de maestra Dracida de la
Orden de Dalstein siempre había encontrado la forma de escaparle a este tipo de
misiones. Billson, capitán de la Guardia, a menudo movía sus contactos dentro
de la Orden del Dragón para evitarle este tipo de cosas. Pero la última guerra
contra los Vlaind había dejado muy pocos maestros disponibles.
Como cualquiera
de su especie Ipsis sabía pelear. Pero excepto por una vez nunca se había visto
envuelta en otro problema que no fuera ordenar, clasificar e investigar los
papiros y libros en la biblioteca del Santuario. Esa mañana, mientras trabajaba
traduciendo un extraño papiro sobre el País de Agargul Billson llegó con la
orden de reclutamiento. Sus días de erudita habían terminado.
Los tres
Dracidas que comandaría esperaban en fila. Billson, de cabellos castaños y piel
pálida los fue nombrando uno por uno. Obviando el hecho de que Ipsis ya sabía
identificar muy bien que especialidades tenían, como buen militar, decidió
hacer los honores de todas formas como si le hablara a un capitán novato. Le
gustara o no a su novia eso no dejaba de ser cierto.
- -Ella es Lily.- Dijo señalando a la
muchacha pelirroja, ataviada como todos en su capuchón verde oscuro. – De la
Orden Dracida de Bilingord. Buena arquera, también bastante hábil con la
espada. Su especialidad es la exploración e infiltración. Como todos los de su
orden puede que no tenga los poderes más mortales pero es excelente en las
tácticas de guerra de guerrillas, camuflaje y persecución de un objetivo. Sus
sentidos son los más afinados, puede escuchar, ver, y sentir cosas que
normalmente uno de los nuestros pasaría por alto. Úsala como guía en el camino
y confía siempre en su juicio a la hora de elegir la dirección correcta.
- -
Hola Jefa…- Dijo Lily guiñándole un ojo.
- -También es la más joven, pendenciera y
boca sucia de los tres- Siguió Billson.
- -
Buenas tardes. Saludo Ipsis
- -Este grandote es Nehuen. Como veras por
su tamaño es de la Orden de Frigord. Puede tirar abajo una pared de un solo
puño, darle una paliza a casi cualquier cosa que te encuentres. Humano, Dracida
o Vlaind. Es también Juez de la Ley Dracida. Por lo que también podes
asesorarte con él si hay algún problema de disciplina en la compañía. Si la
misión lo requiere tiene el poder de juzgar y dar sentencia a otros de nuestra
especie, fuera o dentro de los límites del Santuario.
Nehuen
es un guerrero que viene recomendado de las barracas del mismo Frigord, por lo
que ponelo delante de cualquier tipo que quiera problemas. Sus poderes y su
rettem están al servició del combate principalmente. Aunque también puede
interrogar algún sospechoso. Conocí a su padre, como él, está hecho de buena
madera.
- -Buenas tardes Capitana. – Dijo Nehuen,
de barba y cabellos oscuros de manera educada.
- -Y por ultimo este joven es Loitar. De
Sigmund…
- -Billson…ya se me esto de memoria.- Dijo
Ipsis fastidiada - Orden de Sigmund: Maneja los elementos,
tiene gran conexión con el mundo natural. Puede usar el fuego, el agua, la
tierra y el aire. También electrocutar a un enemigo o atravesarlo con un rayo
en forma de relámpago.
- -Lo que no sabías…- Continuo Billson burlón.
– Es que Loitar es médico Dracida. Es uno de esos Sigmund que se pasa más
tiempo haciendo pociones curativas y fumando hierbas que en el campo de
batalla. Es bastante inteligente, a su modo de ser claro…
Loitar alto y
algo flaco de cabellos oscuros largos pero rostro lampiño inclinó la cabeza
para saludar a la nueva capitana. – Buenas tardes Señora Ipsis. Un placer.
La Dracida de
Dalstein devolvió el saludo.
- -¿Qué paso con su capitán? Preguntó a los
tres. Lily se adelantó a contestar
- -
Lo violaron unos Blondies mientras
dormía en nuestra última misión.
Ipsis quedó
perpleja. Lily le golpeó el brazo amistosamente.
- -Naaa, es broma Jefa. Nunca salimos del
santuario antes. Nuestro capitán asignado era uno de Sigmund que se quemó a sí
mismo en un entrenamiento. Tiene para rato en las casas de curación.
Ipsis se
despidió de Billson. Habiendo terminadas las formalidades debió referirse a su
compañía por primera vez. Por suerte para ella, más allá de su aspecto,
parecían gente amable y dispuesta a trabajar. Si bien todos eran novatos más
verdes que una manzana ella tampoco era precisamente una experta. Eso la hizo
sentir algo menos presionada ante sus ojos.
- -Bien compañía, escuchen: Nos han llegado
reportes de actividad paranormal en el pueblo de Khadar. Es un caserío humano
al oeste del País, sobre las colinas de Darbis. Al parecer una serie de
personas ha desaparecido en el último tiempo. Los aldeanos han encontrado
restos humanos seccionados repartidos entre el bosque de Pent y el valle al
norte. El Santuario quiere que investiguemos si se trata de algún caso de
Blonkhars de las montañas o algo peor.
Nuestra
fuente, un tal Illion, Alguacil del pueblo nos dará más detalles de lo que está
pasando una vez lleguemos allí. Viajaremos en barco por el río Fuster para
hacer más rápido. El Santuario nos proveerá de este medio de transporte mañana
al mediodía en el puerto de Ikersville.
Como
ya saben es la primera vez que me toca liderar una compañía. Por lo que es
bueno que sepan algo sobre mí antes de empezar. Soy Ipsis, de la Orden de
Dalstein. Como ya imagino que saben mi orden se destaca por la investigación,
captura y eliminación de cualquier cosa referente al mundo espectral. Para
hacerlo sencillo me han entrenado para identificar, catalogar y, llegado el
caso, exterminar cualquier no muerto. Dado los reportes El Santuario cree
que mis habilidades serán requeridas en este trabajo.
Los
humanos no son mi raza favorita, pero por las dudas les recordare que se supone
que somos los buenos y que estamos acá para ayudarlos. No voy a tolerar ningún
abuso de poder para con ellos. Nehuen
será, en todo caso, mi consejero en esta clase de asuntos. – Miró al Dracida de
Frigord – Todos parecen gente decente, pero trabajamos mejor vigilados. Así que
lo voy a tener pegado a ustedes lo que dure esta misión. Y si intentan
engañarme les recuerdo que los Dracidas de Dalstein podemos leer la mente de
quienes nos rodean sin demasiado esfuerzo. ¿Entendido?
- -
Sí capitana. – Afirmaron los tres al unisonó.
- -Si hacemos las cosas bien, como estoy
segura que será, prometo ser generosa en la recompensa. Ahora vamos a tomar
algo antes del anochecer.
- -
Técnicamente…- Dijo Nehuen con cierta
timidez. – Estamos de servicio, Señora.
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